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“Naty”, la “viuda negra” que hizo caer en su red a un comisario retirado de la Federal

La estafadora que actuaba en la Capital. Lo sedujo y fue a su departamento, adonde le cocinó y le dio un somnífero. Luego le robó. También le comprobaron otro violento caso, en Recoleta. La condenaron a 8 años y medio de cárcel.

FOTO: CLARIN.com

(FUENTE: CLARIN) Hay gente que está y se siente muy sola, y en esa desesperación por conocer a alguien, baja la guardia y confía. Julia Fernández Brizuela lo sabía y le sacó provecho a eso. Esta señora, de 54 años y "viuda negra" de profesión, llamaba a programas de radio de citas y se inscribía en chats telefónicos para dar con sus víctimas. Ya en el primer contacto los engatusaba, y hasta se ofrecía para hacerles una cena caserita, siempre acompañada de un rico vino al que le ponía un somnífero. Una vez que se dormían, les robaba. La Justicia dio por probado que dos hombres cayeron en su trampa, entre ellos un comisario retirado de la Federal, y la condenaron.

 

Brizuela no actuaba sola. Su pareja, Rubén Javier Ortiz, la ayudó a saquearle el departamento a una de sus víctimas aunque él consiguió que le otorgaran la suspensión por juicio a prueba. Eso sí, ella no era una inexperta en el arte de apoderarse de lo ajeno. La condena del Tribunal Oral Criminal N° 25 de la semana pasada fue unificada: por los dos robos al estilo "viuda negra" le dieron 4 años, pero como tenía sentencias anteriores por robo agravado y en tentativa le impusieron la pena de 8 años y medio.

 

¿Cómo fue la caída de la "viuda negra"? Según pudo saber Clarín, Brizuela fue detenida a mediados de 2014 porque usó el celular que le robó a una de sus víctimas desde su casa de Ciudadela. Por entonces, los investigadores estaban convencidos de que esa no había sido su primera y única vez. Es que cuando allanaron su departamento encontraron pelucas y extensiones, una gran cantidad de somníferos y un elemento clave: un anotador donde ponía qué nombre ficticio usaba para cada víctima. En los dos casos que pudieron probarle era "Natalia" o, simplemente, "Naty".

 

Según determinó el fiscal Martín López Perrando, el primer golpe fue el 4 de julio de 2013. Su víctima, un comisario retirado de la Federal que la escuchó en un programa de radio de citas. Se hacía llamar Natalia Noemí, decía que estaba deseosa de conocer hombres y dejaba al aire su teléfono. El ex policía picó y a las 21 de ese mismo día la tenía en la puerta de su casa de Apolinario Figueroa al 400, en Villa Crespo.

 

"Trigueña, de cabello lacio, corto hasta los hombros, y de color negro; de 1,65 metros y unos 66 kilos, vestía una pollera oscura y un saco largo", así la describió su víctima y contó que después de charlar un ratito, Natalia le dijo que tenía hambre. Él la invitó a cenar a un restorán, pero ella lo convenció diciéndole que le quería cocinar comida rica y casera, y se fueron a un supermercado de la zona. Compraron una botella de vino, queso y dos latas de atún.

 

Cuando regresaron al departamento del comisario retirado, ella entró en la cocina, preparó arroz con atún, y sirvió dos copas de vino. Tras la cena, ambos fueron al cuarto, donde se desvistieron. El policía no recuerda nada más, sólo que al otro día se despertó mareado y con la casa revuelta: le habían robado hasta las medallas obtenidas por sus años de servicio en la Federal.   El segundo golpe de Natalia sería su condena. El 4 de mayo de 2014, los vecinos de un edificio de Mansilla al 3000, de Recoleta, escucharon gritos en uno de los departamentos. En su interior, su dueño estaba ensangrentado e inconsciente. Los médicos del SAME que lo atendieron antes de trasladarlo al hospital Fernández dijeron que el hombre balbuceó: "Una mujer me robó". Sería el fin de "Natalia". La Policía rastreó el celular que le había sacado a su víctima y los condujo hasta un domicilio de Ciudadela, donde vivía Julia Brizuela Fernández, de nacionalidad paraguaya, con antecedentes por delitos contra la propiedad.

 

El modus operandi de "Natalia" con su segunda víctima fue bastante similar al caso del policía retirado: la conoció por medio de un chat telefónico el 3 de mayo de 2014, la invitó a tomar un café en un bar de Anchorena ese mismo día y ella insitió en que cenaran juntos y, particularmente, en cocinarle.

 

Así fue que fueron al súper, hicieron las compras y luego se dirigieron al departamento del hombre, de 48 años. "La cocina es un lugar para mujeres", le dijo y lo invitó a que mientras mirara un partido en la tele. Le llevó una copa de vino, la comida y lo último que recuerda el hombre es que fueron al cuarto para tener sexo. Lo que no tenía en sus planes Brizuela era que su víctima se despertaría mientras ella y su pareja, Ortiz, le desvalijaban el departamento. Fue entonces que lo golpearon hasta desmayarlo para luego llevarse más de 26.500 pesos, 4.000 dólares y dos TV, de 24" y 32", lo que convenció a los investigadores que la mujer tenía un cómplice.

 

Fue esta última víctima quien la identificó en rueda de reconocimiento y por la que terminó en el penal de Ezeiza con una pena de prisión efectiva. Un dato: en la causa contra Brizuela hasta testificó un hombre ciego de Ramos Mejía. Dijo que una mujer que conoció por un chat telefónico, lo drogó y le robó. Se llamaba "Karina".

(FUENTE: CLARIN)

LINK:http://www.clarin.com/policiales/Naty-negra-comisario-retirado-Federal_0_1527447667.html